El economista Lorenzo Sigaut Gravina prevé que la inflación de febrero podría ser inferior a la de enero, con un aumento del 90% proyectado para todo 2023. No obstante, no espera que el nivel de actividad crezca este año.
Gravina estimó: “La inflación de febrero puede empezar con 5, pero hay muchos factores, como el precio de la carne que estuvo planchado durante seis meses y la sequía, que difícilmente permitan bajarla en los próximos meses”.
Agregado a esto, explicó que la razón porque la carne tendría un impacto es que la primera semana de febrero el precio de la hacienda en pie estuvo casi un 46% arriba comparado a diciembre, por lo que vendrían “subas fuertes en alimentos en febrero”.
A su vez, espera que “lo más complicado” en relación a la inflación es el rubro de alimentos y bebidas, ya que aumento un 4,7% en diciembre y un 6,8% en enero, con aumento del 3,9% de la carne.
Para contextualizar, el INDEC notificó que la inflación de enero aumentó al 6% con una aceleración de 0,9 puntos porcentuales comparado al 5,1% de diciembre y una variación del 98,8%.
No obstante, el economista resaltó que no sería necesario que el Banco Central establezca un aumento en las tasas de interés, aunque estimó que el segundo trimestre “va a ser más incierto que el primero” en lo que respecta a la economía.
Además, recalcó que dudo que el nivel de actividad crezca en 2023 por falta de dólares, y que el próximo presidente tendrá “una herencia pesada, como sucedió en 2015 y 2019”.