Este jueves, el gobernador de Chubut, Mariano Arcioni, encabezó la presentación del Informe de Gestión de la cartera, donde se realizó un balance de lo hecho en los últimos años en relación con planes, programas, acuerdos y asistencia técnica y financiera.
En el auditorio “Héroes de Malvinas”, el mandatario provincial sostuvo: “Como Gobierno tenemos la obligación de rendir cuentas para mostrarle a la sociedad lo que se hizo, porque muchas veces en el día a día no se pueden ver y es la primera vez que un gabinete y lo hace”.
Seguido a esto, afirmó que dejaron “las bases” para transitar “un camino de desarrollo, de producción y de futuro”, tras lo cual manifestó que se siente “orgulloso” de haber “transitado este camino”, aunque lamentó que les tocó en un momento “difícil” de una continuidad de una gestión “con un peso político muy fuerte” y con una oposición “muy agresiva”.
“Todo hubiera sido más fácil si la política hubiera acompañado en cada uno de los casos, si se hubieran sentado en una mesa de diálogo para solucionar los problemas que teníamos, porque la crisis financiera no vino de un día para el otro, vino por unas secuencias de acciones que terminaron en una catástrofe”, admitió.
A su vez, expresó que la adversidad política “es más fuerte que la crisis de toda la gente”, y que lo vieron en la campaña, al resaltar que la información estaba disponible para cada uno de los candidatos a gobernador “y lo único que han hecho fueron insultar”.
El gobernador destacó que ellos implementan la política de “trabajar para el bienestar y la dignidad general” en vez la del “agravio, del insulto”, tras lo cual manifestó que alguien puede “estar de acuerdo o no” con la forma de gobernar de alguien, pero que es una persona, y que “detrás de una persona hay una familia, que también lo sufre”, por lo que resaltó que “faltar el respeto, insultar a la mayoría y mentir, es una constante”.
El proceso de transición
Por otro lado, en referencia a la transición encabezada con el gobernador electo, Ignacio Torres, Arcioni aseguró que hacen una transición “como corresponde con los respetos institucionales”, y que esta rendición de cuentas se hace para que el nuevo equipo “tenga todo este material y deicida si continúa con las políticas del Estado”.
“Él le va a dar la impronta a la gestión que él quiere, pero nosotros tenemos la obligación de brindarle absolutamente toda la información, sin mezquindad y con la total verdad. Mantuvimos muchas conversaciones y nos ha pedido y requerido ciertos proyectos de ley que necesitaba para comenzar su gestión, también trabajamos en forma conjunta con el presupuesto. En estos días también estaremos enviando la nueva ley de ministerios, la de emergencia y de reestructuración de la deuda”, explicó.
Seguido a esto, expresó lo “fácil” que hubiese sido si a ellos les hubiesen “tendido una mano” y si se hubiesen sentado a hablar de “reestructuración de deuda”, pero que “no les importó” porque les “prendían fuego la provincia” y los “insultaban” a ellos, por lo que afirmó que el no quiere esa política, y que entiende a la última como “tratar de hacer todo lo posible para trabajar y lograr así la dignidad general y el bienestar de todos los habitantes”.
Sus últimas declaraciones del discurso
A su vez, el gobernador manifestó que dejan las bases “sólidas” con políticas públicas “claras” para que “se siga proyectando la provincia, tras lo cual resaltó que acompañaron a cada uno de los intendentes, “a todos por igual”, al dar “siempre todo” lo que tuvieron a su alcance e “incluso a muchos intendentes de la oposición.
“A mi me llena de orgullo poder estar terminando una gestión, mirando a la cara a cada chubutense y poder seguir caminando como lo he hecho siempre. Nadie va a poder decir que no dejamos absolutamente todo para sacar a estar provincia de la crisis más importante que ha tenido a lo largo de la historia y lo hicimos con respeto a las instituciones, a la división de poderes y al adversario político”, finalizó.