El incendio comenzó en pastizales en las Sierras de Gualjaina y en El Mirador, sin relación entre uno y otro. A pesar del viento reinante, con la participación de los efectivos de las diferentes reparticiones, se pudo controlar el incendio en la zona.
Quedaron afectados varios campos de vecinos del paraje, con pérdidas de animales, junto con pastizales en una extensión estimada de 15 kilómetros por 5 km, de ancho.