Durante una sesión cargada de tensión, el Concejo Deliberante aprobó el aumento del boleto del transporte urbano y el subsidio municipal asociado. El concejal Daniel Asciutto, quien permitió el tratamiento del tema, se abstuvo de votar a favor del incremento.
La presidenta del bloque oficialista, Claudia Solis, explicó que el ajuste en el precio del boleto es necesario debido a que los costos fijos, como el personal y el combustible, representan el 50% de los gastos operativos. Aseguró que, con el nuevo valor de 700 pesos, la ciudad se situará en una posición intermedia en comparación con otras localidades del país, y que el aumento representa menos del 10% de la inflación anual del 60%.
El concejal Juan Aguilar criticó al oficialismo por la falta de claridad en el incremento del subsidio y acusó al Departamento Ejecutivo de apresurar el tratamiento sin un adecuado debate en comisión. En contraste, Martín Luna defendió el ajuste argumentando que era necesario para compensar el retraso tarifario y los problemas heredados por la gestión actual.
Por otro lado, la concejal opositora Belén Baskovc expresó su preocupación por la creciente deuda vinculada a estos aumentos y cuestionó la demora en la presentación del convenio de consolidación de deuda. Rubén Cáceres respondió a las críticas de la oposición, defendiendo el trabajo del Organismo Regulador de Servicios Públicos (OMRESP) y explicando que el ajuste propuesto es razonable dada la situación financiera y los subsidios que se aplicarán.