Precisamente, todo apuntaría a que la casa estaba aparentemente sin la presencia de los propietarios, lo que facilitó la acción rápida y violenta de los ladrones.
Sobre todo, este tipo de robos generó alerta entre los vecinos por la audacia y la velocidad con la que actuaron los ladrones, dejando a la víctima en una situación de vulnerabilidad y con presuntas pérdidas económicas considerables.